¿Hemos trabajado la gestión de las emociones y la inteligencia emocional?
La Educación y la Escuela a ellos/as no les enseñó y lo peor es que lleva décadas sin hacerlo con las generaciones posteriores, obviando la importancia vital que tiene en la formación integral de la persona.
Por ello, es tan importante tener una buena formación que pueda ayudar en momentos como éstos a tener opinión propia, a buscar la información relevante, a descubrir los bulos y las falsas noticias, a recurrir a las fuentes fiables, científicas, a discernir entre lo que es opinión o información...
Las personas con diversidad funcional han sufrido y siguen padeciendo una invisibilidad tremenda en tiempos de pandemia. Han sido olvidados y cuando se ha pensado en ellos/as, se ha hecho como si todos/as tuvieran las mismas capacidades y necesidades. Se ha hecho desde la razón sin tener en cuenta el Corazón. Ellos/as merecen tener TODOS LOS RECURSOS NESARIOS.
Otro colectivo al que la pandemia ha azotado mortalmente es al de los ancianos/as. Ya estamos cansados de llorar con el tema de las residencias de ancianos/as. Yo he tardado casi 4 meses en saber el número de ancianos/as fallecidos y en las condiciones que lo han hecho, porque durante ese tiempo, no he podido ver, ni oír, ni estar informada de temas relacionados con la pandemia, por motivos de salud.
Macrocentros despersonalizados, alejados de todo, a las afueras del pueblo, en manos de personas y fondos sin escrúpulos y apartados de la vida cotidiana, en los que el maldito virus ha puesto al descubierto, obligándonos a mirar, lo que nunca hemos querido ver.
El CORAZÓN también va a ser fundamental a la hora de tomar las decisiones políticas y de inversión. No debe volver a ocurrir que siga ganando Goliat.
Unido al CORAZÓN, en este tiempo convulso, está la COOPERACIÓN. La pandemia nos ha mostrado con toda claridad, como se gana cuando se COOPERA. Los médicos no hubieran podido hacer nada sin las enfermeras, los celadores, las limpiadoras, los conductores de ambulancias, sin los transportistas que llevaban medicamentos, comida, etc.
Muchas personas encerradas en sus casas han podido sobrevivir gracias a la cooperación, colaboración y solidaridad de vecinos, ONG y otras organizaciones espontáneas que han estado tejiendo una red cooperativa para que NADIE se quedara fuera. Y aún así, muchas personas vulnerables han padecido y siguen padeciendo un verdadero infierno en el que siguen y seguirán mientras sigamos mirando y construyendo una SOCIEDAD COMPETITIVA.
Somos seres sociales y deberíamos estar preparados para cooperar. La cooperación se aprende y se enseña COOPERANDO.
Los maestros/as desde casa, poco podrían haber hecho sin la ayuda cooperativa de muchas propuestas individuales y colectivas que se han puesto en marcha desde el confinamiento. COOPERACIÓN a través del #ClaustroVirtual. Y menos aún, podría haberlo hecho sin la necesaria COOPERACIÓN DE LAS FAMILIAS.
Las casas de todos/as se han convertido en aulas, tratando de EDUCAR CON Y DESDE EL CORAZÓN DE FORMA COOPERATIVA.
Otro de los factores claves en este tiempo ha sido, es y seguirá siendo la CONFIANZA. Sé que muchas veces es muy difícil y hay que hacer casi un acto de fe, para poder confiar en la clase política cuando se comprometen en realizar medidas para mejorar la ESCUELA PÚBLICA, LA SANIDAD PÚBLICA Y LOS SERVICIOS SOCIALES.
Ya hace tiempo que la Confianza entre ellos/as y la de la ciudadanía con ellos/as, se rompió. Pero creo que es tiempo de dar oportunidades y confiar, porque sólo saldremos de esta situación de derrota, confiando en que podemos vencer a nuestro enemigo común: el virus.
Confianza en los científicos, investigadores, médicos y profesionales en general, facilitándoles todos los medios para que puedan hacer un buen trabajo cooperativo, para que pronto obtengan buenos resultados.
Los maestros/as y las familias tuvimos que hacer un gran esfuerzo de confianza a la hora de preparar la #VueltaSegura al cole. El miedo y la incertidumbre se juntaron con el deseo de volver a educar a nuestros alumnos/as.
Confianza de todos y entre todos/as, para poder llevar a cabo con éxito, todas las medidas que cada centro, que cada equipo directivo, cada maestro, cada familia y cada alumno, están poniendo en práctica para luchar contra el coronavirus.
En este tiempo de Corazón, Cooperación y Confianza la Educación y la Escuela tienen el deber de:
-Priorizar la salud de toda la Comunidad Educativa.
-Difundir, visibilizar y mostrar cuáles son todos los protocolos de actuación y la forma en la que se llevarán a cabo. En este punto hacer mucho hincapié en el alumnado con NED (necesidades educativas diversas) y en las familias que sean más desfavorecidas y vulnerables.
-Reclamar coordinadamente y con argumentos, todos los recursos necesarios para que sea posible EDUCAR y no sólo instruir.
-Planificar los distintos escenarios en los que se va a estar trabajando en la escuela, a lo largo de todo el curso, para tener propuestas y respuestas para cada uno de ellos.
-Programar pensando en la DIVERSIDAD y en los alumnos/as, no en las materias y el currículum.
-Trabajar duro para que la organización que se lleve a cabo, impida cualquier tipo de AGRUPAMIENTO DE ALUMNOS/AS que sea EXCLUSIVO Y SEGREGADOR.
-Alejar el "ruído y las "críticas destructivas" para favorecer un clima de aula, de centro y de la sociedad, que sea emocional y rico en confianza.
-Atender en equipo y de forma personalizada, las múltiples situaciones individuales que se puedan dar tanto en el alumnado como en las familias.
-Seguir trabajando por el ÉXITO COLECTIVO. No es tiempo de estar centrado en éxitos puntuales que no lleven al BIEN COMÚN.





















