martes, 21 de abril de 2020

LA FORMACIÓN PRÁCTICA EN DOCENCIA COMPARTIDA. PILAR FUNDAMENTAL EN LA INCLUSIÓN.

LA FORMACIÓN PRÁCTICA 
EN DOCENCIA COMPARTIDA. 
PILAR FUNDAMENTAL EN LA INCLUSIÓN.



A lo largo de mis años de docencia y de forma incansable, he ido mostrando y demostrando que la docencia compartida es uno de los pilares fundamentales a la hora de realizar una buena atención a la diversidad e inclusión.

No sabría decir exactamente la primera vez que escuché hablar de ella, seguramente no sería con el término "docencia compartida", pero  creo que yo siempre la he asociado a trabajar con otro/os profesores/as dentro de las aulas ordinarias. 


Mis primeros recuerdos de compartir docencia, están ligados, como ya he comentado en alguna otra ocasión,  al Colegio los Llanos en Almonte en el curso 1984-85 con mis compañeros/as José María, Amparo, Antonio... con ellos/as recuerdo haber trabajado tareas concretas de forma puntual, dentro de sus aulas ordinarias. En aquél curso en el que ni siquiera había salido aún el Real Decreto de Ordenación de la Educación Especial en el que comenzaba a hablar de Integración (6-3-1985), muchos/as de mis compañeros/as ya tenían tan claro como yo, que lo importante era el trabajo dentro de las aulas ordinarias. 

En el curso 1985-86, en el colegio César Barrios de Lepe, yo entraba varias tardes a la semana (aún había clases por las mañanas y por las tardes) a trabajar en un aula ordinaria con una maestra bastante peculiar y complicada, que tenía una percepción muy poco amable de su maravilloso alumnado de 1º de EBG. La situación no era fácil, pero fue un gran reto, sobre todo, por lo que aprendió el alumnado y ella, sobre distintas formas de enseñar y aprender. A los chicos/as y a mí nos encantaba ese rato de "aprender cosas diferentes" de "forma divertida". Pero para mí, lo mejor de ese curso fue trabajar dentro de las aulas ordinarias con las maravillosas maestras Antonia y Pilar.

El curso 1986-87 fue un curso muy complejo y anómalo. Yo estaba destinada de forma provisional en el Colegio San Jacinto de Triana (un cole que sólo era mixto hasta 4º de EGB, porque antes era sólo un colegio de niñas). Como ya he comentado alguna vez, a este centro traían las familias de varios centros educativo del barrio de Triana (Sevilla), a sus hijos/as con discapacidad, para que yo los atendiera durante un tiempo y luego, los recogían y los volvían a llevar a sus centros ordinarios porque en ellos aún no había aulas de Integración. Estaba comenzando la fase de puesta en práctica de la Integración.

En este centro no se querían que hubiera ni una profesora de Apoyo a la Integración (yo) ni ese aula. Luché demasiado ese curso, pero aún así, y en las condiciones mas adversas, hubo dos maravillosas maestras que me permitieron compartir docencia y trabajar con ellas y con el alumnado dentro de sus aulas ordinarias. 

En los siguientes 3 cursos, llegué definitiva al Colegio Los Eucaliptos de Olivares. Un centro, que ya en el curso 1987-88, trabajaba y luchaba por la Integración de forma muy decidida y firme. Habían asignado la mejor aula del centro a la Profesora de Apoyo a la Integración (yo), hacíamos ADAPTACIONES CURRICULARES y yo trabajaba dentro de las aulas ordinarias, aunque no a tiempo completo. El Equipo Directivo y la mayoría de los maestros/as ya sentían la misma pasión por la educación que yo: Margarita, Loli, Mariola, Asun, José María, etc. 

Luego, llegaron los años 90 y mis 20 años de maestra definitiva en el Colegio Lepanto en el que siempre trabajaba a tiempo parcial, dentro de las distintas aulas ordinarias, en múltiples materias. En ese centro y muchísimo antes que se hablara de Inclusión, ya se hacía de una forma bastante generalizada la inclusión del alumnado en las aulas y en el centro. La mayoría del profesorado trabajaba bien la diversidad y yo puedo decir que, en esos 20 años trabajé con todo el profesorado dentro de las aulas ordinarias y fueras de ellas, en docencia compartida. 

A partir del curso 2011-12 y ya en el IES Ítaca, todos/as conocéis que allí siempre he hecho docencia compartida dentro de las aulas ordinarias, como marca el Proyecto Educativo y la filosofía inclusiva del Centro. Aunque en mi primer año de trabajo en Ítaca, también lo pasé muy mal con un profesor que puso todas las trabas del mundo, para que yo no pudiera hacer mi trabajo dentro del aula ordinaria. El Equipo Directivo tuvo aquel año mucho trabajo con él, porque quisiera o no, yo tenía que hacer mi trabajo como marcaba el proyecto educativo dentro del aula ordinaria. Y ahí, el Equipo Directivo se mantuvo firme y decidido.

Toda esta evolución, avanzando año tras año, se ha ido dando en el profesorado con el que he ido trabajando y en mí, de una forma paulatina y gradualmente y muy natural, siempre de forma fácil y sencilla, sin suponer jamás, ni para ellos/as ni para mí, algo extraordinario, complejo o inoportuno. Es más, compartir docencia ha sido siempre un motivo de alegría para ambos/as. 

Puedo afirmar con toda rotundidad, que haber podido trabajar en docencia compartida dentro de las aulas ordinarias, ha sido de las mejores cosas que me han pasado a lo largo de toda mi vida docente. 

Seguramente el estar siempre conectada a la vida del aula ordinaria y no encerrada en los "cuartitos" haciendo las "terapias" con alumnado "etiquetado, ha posibilitado mi inclusión en los centros en los que he trabajado. Nunca he sido conocida como la "maestra de los alumnos/as malitos o....". A mí siempre me ha conocido todo el alumnado, profesorado y familias del centro, porque me he implicado en todo y con todos/as, dinamizando múltiples propuestas, que en cierto modo, han funcionado como motor inclusivo que ha impulsado siempre la inclusión y la normalización.

Tengo un listado de recuerdos tan amplio y maravilloso de cada uno de los cursos y los profesores/as con los/as que he compartido docencia dentro de las aulas ordinarias, que quizás, algún día, cuando disponga del tiempo suficiente pueda dedicarles el reconocimiento que se merecen, por permitirme siempre trabajar con ellos/as y sus alumnos/as y apostar juntos/as por la docencia compartida. 

A la docencia compartida y a algunos temas relacionados con ella, como ya sabéis, he dedicado diversas entradas en este blog:

-Co-enseñar y Co-aprender en equipo: alumnado-profesorado. 24-mayo 2017

-La docencia compartida. Clave para la Inclusión. 13-junio 2017

-La inclusión dentro de las aulas ordinarias. 3 Octubre 2017.

-Docencia compartida. Profesora de Pedagogía Inclusiva-profesorado. 24-Octubre 2017.

-Trabajando cada día dentro de las aulas ordinarias. 25-septiembre 2018

-Docencia compartida vs agrupamientos flexibles. 3 marzo 2020.


FORMACIÓN PRÁCTICA EN DOCENCIA COMPARTIDA.

Hoy voy a compartir con todos vosotros/as una experiencia tan extraordinaria, que quiero que todos/as podáis conocer y si tenéis la oportunidad, poner en práctica.

Hace al menos 15 años, que comencé a cambiar y a transformar los procesos enseñanza-aprendizaje en mi docencia diaria, de una forma mucho más radical y sistemática de lo que lo había hecho hasta entonces (y mira que siempre fui una "loca creativa inventando propuestas nuevas").

Comencé a Trabajar por Proyectos, en equipo, con las tics, evaluando con rúbricas, por evidencias de aprendizaje... Y fue a partir de entonces, cuando me dije: "tienes que seguir siendo coherente". Si estás  siempre predicando y diciendo que es necesario APRENDER HACIENDO, cómo vas a ir a "dar cursos" y ENSEÑAR DICIENDO. TIENES QUE ENSEÑAR HACIENDO.

A mí siempre me ha gustado y me gusta participar muy activamente en todos los cambios educativos que hemos realizado en nuestro país en los últimos 40 años. He formado parte de Seminarios Permanentes, Grupos de Trabajo, Formación en Centro, he "dado" cursos, ponencias, conferencias, he asistido a todo tipo de encuentros, jornadas, congresos... He disfrutado y espero seguir haciéndolo, tanto de mi pasión por aprender como del placer de enseñar.

Hace unos seis años tuve más claro que nunca, que el camino de la formación por el que había transitado varias décadas, había llegado a su fin y que ahora necesitaba comenzar un nuevo camino en la formación del profesorado que fuera de forma práctica. 

Esa decisión la tuve tan clara, que cuando me proponían realizar una formación al profesorado, les comentaba que no haría nada como ponente (yo encima de la tarima con una moderna presentación y los 50 participantes todos/as sentados unos delante de otros, mirándose los "cogotes" y mirándome a mí y pensando: "bueno, eso lo hace Mª Eugenia porque está loca, pero eso es tan difícil que no se puede hacer".

Ya tenía tan clara que la formación práctica del profesorado tenía que ser otra y de otra manera, que me pasé algunos años diciendo no a todas las propuestas que me ofrecían. Quiero dar las gracias a todas las personas, asociaciones, instituciones... que tan amablemente aceptaban mis razones.  Pero, en cuanto me ofrecieron hacer el tipo de formación práctica en la que creo, acepté encantada. 

Esa primera vez, la propuesta venía de la Asociación 22Q que realizaba en Sevilla su III Encuentro. Al principio, ellos me proponían hacer lo de siempre: que yo fuera ponente, me subiera a la mesa y les "contara" a los casi cien participantes, ni recuerdo qué cosa. Les agradecí su propuesta y les comenté por qué no lo haría y les comenté mi propuesta. Ellos la aceptaron. Siempre recordaré lo maravillosamente útil que me sentí en esa formación y todo lo que ellos/as y yo aprendimos/enseñamos y compartimos juntos/as.



A partí de ahí y en los últimos años, en el noventa por ciento de las ocasiones que me piden participar y/o colaborar en una formación, la oferta va en la línea en la que creo. Cuando no es así, declino amablemente hacerla con la comprensión siempre maravillosa, de quien/es me la proponen. Muchas de estas formaciones prácticas las publicamos en el blog de Tertulias con sabor a chocolate en la etiqueta Formación Permanente.

Normalmente, los temas sobre los que interesa que realice la formación práctica suelen ser sobre Atención a la Diversidad, Inclusión, Pedagogía Inclusiva, Propuestas metodológicas inclusivas, Evaluación Equitativa, Aprendizaje Cooperativo, Gestión de Aula, Trabajo en Equipo...



En este curso 2019-20, me llegó la propuesta que más ilusión me ha hecho de cuántas me han hecho en los últimos tiempos. Venía del IES Julio Caro Baroja de Pamplona. En ella me proponían hacer Formación en Centro  de forma práctica,  sobre DOCENCIA COMPARTIDA. Evidentemente dije entusiasmada y encantada, que sí. 

Que un centro que está situado a casi mil kilómetros del lugar en el que trabajo, confiara en mi experiencia en ese tema y me propusiera hacer una formación práctica en docencia compartida, que para mí es uno lo los pilares básicos de la educación inclusiva, fue un sueño y uno de los regalos más bellos que podían hacerme en este primer curso de mi #JubiloEducativo.

En seguida mi ya querida amiga Luisa de Santisteban, profesora de Biología y Coordinadora en el Centro del Programa Proeducar-Hezigarri @Hezigarri y yo, nos pusimos entusiasmadas a prepararlo todo.



El Equipo Directivo y todos/as y cada uno de los profesores/as con los que conviví tres intensas mañanas y una tarde, dentro del centro y una semanita en esta maravillosa tierra, me mostraron y demostraron desde el minuto uno, que su apuesta por realizar una buena atención a la diversidad, inclusión con la docencia compartida, era firme y decidida.

El primer día que llegué, ya de noche, iba muy cansada. Ir en tren de Sevilla a Pamplona es largo y pesado, pero los encantadores viajeros/as que el destino me puso en los vagones de los trenes, hicieron que el viaje se convirtiera en un buen encuentro educativo.  

El IES Julio Caro Baroja: 

-Cuenta con 71 profesores/as de las etapas de la ESO y Bachillerato. 
-Tiene un total de 547 alumnos/as. 
-Las ratios son diversas. Este curso, los grupos de 1º de ESO tienen 17/18 alumnos/as. En 2º tienen 23 alumnos/as, en 3º la ratio es de 24 y en 4º de 21. En bachillerato los 1º están a 19 y los 2º a 23 alumnos/as. 
-Tienen un aula específica con 13 alumnos/as. Allí esta aula se llama PCA (Programa de currículum adaptado). 
-Cuentan con 3 PT, 2 Orientadores y 1 trabajador social a tiempo parcial.
-Su horario es de 8:15 a 14:15, con sesiones de 55 minutos y un recreo de media hora.
-Hacen docencia compartida en 3 grupos, en diversas materias en 2º y 3º de ESO.
-Han priorizado el trabajo con el alumnado de 1º de ESO haciendo grupos clases con ratios más bajas que les permite realizar una educación personalizada y una buena atención a la diversidad.
-Realizan docencia compartida, en lugar de realizar agrupamientos flexibles.
-Están trabajando y participan en diversos programas dentro y fuera del centro, que podéis encontrar en su página web.
-Todo el claustro de profesores/as realiza formación en centro.
-Tienen muy cuidados todos los espacios del centro y la creatividad está muy presente.

El martes día 28 de enero, Luisa y yo llegamos al instituto a las 8.15. Enseguida mis ojos se iban posando en los chicos/as que caminaban por los pasillos hacia sus clases, el profesorado que llegaba me saludaba y se presentaba y el equipo directivo, ya lo tenía todo preparado para una intensa mañana de trabajo.







Me gustaban las "batas" creativas y personalizadas que llevaban algunas profes, los espacios cuidados y con encanto. Mi primera impresión era genial y el recibimiento y la cálida acogida, fabulosa.

Esa mañana teníamos como propuesta de trabajo reunirme personalmente con cada  uno de los/as profesor/a/es con el/los que haría docencia compartida a la mañana siguiente dentro de seis aulas ordinarias, en seis sesiones diferentes. 

La mañana intensa iba, poco a poco, dando sus frutos. Yo haría docencia compartida con ellos/as al día siguiente en cursos, materias y situaciones muy diversas, en las que siempre habría un equipo de profesores  y la inspectora observando las propuestas que se estaban realizando.

Así pues, era fundamental coordinarnos en todos los campos:

-gestión de aula, gestión del silencio, protocolos de entrada, situación en los espacios, los recursos...

-la propuesta metodológica a desarrollar, la atención a la diversidad con las tareas multinivel, las rúbricas, el cierre de sesión, etc.

Casi sin darnos cuenta, llegaron las 2,15 de la tarde y nos fuimos a almorzar unas ricas viandas, en un lugar fantástico.

Yo estaba algo intranquila porque por la tarde teníamos la sesión formativa general con los 71 profesores/as del centro. Normalmente las sesiones prácticas que realizo suelen ser como máximo 40 participantes y una duración de tres horas. 




La sesión transcurrió muy bien y según lo planificado y programado. La participación activa, la implicación, el disfrute, el trabajo en equipo, el placer de aprender y enseñar juntos a lo largo de toda la sesión, fue una experiencia genial para ellos/as y para mi. (Esta sesión la publicará Luisa de Santisteban en el blog de Tertulias con sabor a chocolate próximamente)

A la mañana siguiente llegamos muy pronto al centro. Queríamos tener perfectamente preparados los espacios en los que iban a transcurrir las seis sesiones de docencia compartida: el lugar del grupo clase y el lugar para los observadores/as en las aulas llamadas "aulas del futuro".



En este centro educativo las sesiones de trabajo tienen una estructura que han ido consensuando y que todos los grupos clases realizan:  

-Entrada en clase.
-La sintonía.
-Comienzan la sesión con las distintas propuestas planteadas de trabajo individual, en equipo, asamblea, gestión de los compromisos, la convivencia...
-La autoevaluación y coevaluación de los procesos y del producto.
-Cierre de la sesión. 

Para  realizar la coevaluación de buenas prácticas, han elaborado un documento.








DOCENCIA COMPARTIDA EN LAS AULAS ORDINARIAS.

1ª SESIÓN. 

Alumnado de 4º de ESO. Profesora de Biología Luisa de Santisteban. 

Propuesta didáctica: Representación mitosis y meiosis.








2ª SESIÓN. 

Alumnado de 1º de ESO. Profesora de Matemáticas Raquel.








3ª SESIÓN.

Alumnado de 3º de ESO. Profesorado de Historia Eugenio y Alain.







4ª SESIÓN.

Alumnado de 4º ESO. Profesora de Matemáticas María Osta.






5ª SESIÓN.

Alumnado de 1º de ESO. Profesor de Lengua Khais.

Propuesta didáctica. El género narrativo. El subgénero del cuento.







6ª SESIÓN.

Alumnado 3º ESO. Profesoras de Lengua Aurea y Ana.

Propuesta didáctica. Tercera sesión del Proyecto Ortografiando en la ESO.






A lo largo de las seis sesiones, yo compartía docencia con el profesorado y también trabajaba con el grupo de profesores/as observadores y la inspectora, comentándoles cuestiones relacionadas con la propuesta didáctica, las estructuras de Aprendizaje cooperativo, les mostraba algunos productos intermedios o finales, les señalaba puntos en los que fijarse y observar...

Finalizadas las seis sesiones de trabajo, el grado de satisfacción de todo el profesorado con el que compartí docencia, del alumnado, del profesorado observador, del equipo directivo, de la inspectora y mio, fue enorme y muy motivador.

Como hemos podido ver en las pinceladas de los vídeos de cada sesión, había profesorado que ya trabajaba por proyectos, con aprendizaje cooperativo, con propuestas metodológicas inclusivas y en docencia compartida, otros/as ya trabajaban en docencia compartida, pero tienen menos experiencia en relación a las estructuras cooperativas u otras metodologías más activas, etc. 

Pero lo más importante de esta experiencia es que es necesario formarse y trabajarla de forma práctica. Yo que tengo tanta experiencia acumulada, no tuve absolutamente ningún problema ni con el profesorado ni con el alumnado, en ninguna de las seis sesiones y eso que yo no conocía al alumnado y sólo había tenido una reunión de coordinación con el profesorado. La formación desde la práctica es la única forma de avanzar en calidad y eficacia.

Al día siguiente, miércoles, hice otra formación práctica con algunos participantes y coordinadores de Redes de Secundaria del Programa PROEDUCAR (que también contaremos próximamente en el blog de tertulias).

Una experiencia fascinante que fue muy fructífera y enriquecedora, tanto para ellos/as como para mí, porque no hay nada como cooperar e intercambiar formación y experiencias. Los compañeros/as me enseñaron muchas cosas que yo aprendí encantada y que ya forma parte de mis propuestas educativas inclusivas.

Ya hace tiempo que decidí, cuando voy por los centros educativos con la mirada inclusiva y tratando de ver los problemas y sus posibles soluciones para incluir, no visitar las aulas específicas, simple y llanamente porque me "indigna" ver que allí siempre hay chicos /as que no tienen que estar bajo ningún concepto y otros/as, que gestionando los recursos que ya tiene el centro y organizándolo de otra manera, sería posible hacer otras intervenciones dentro de las aulas ordinarias. 

Ya me conocéis y sabéis lo que pienso y siento: creo que esas aulas segregadoras tal y como las conocemos desde hace 50 años, tienen que desaparecer para transformarse en lugares inclusivos. La forma de hacerlo en la mayoría de las ocasiones no es tan complicada. Yo me he encontrado en bastante ocasiones que hay un aula especifica con dos profesores de PT y un monitor/a para dos chicos/as. NO DIGO QUE SEA FÁCIL Y QUE TODAS ESAS AULAS Y TENGAN QUE TENER LA MISMA SOLUCIÓN, PERO SÍ DIGO QUE HAY QUE INTENTARLO, ESTUDIARLO Y HACERLO.

Cuando el Equipo Directivo del IES Julio Caro Baroja me comentó si quería ver el aula específica me lo pensé y mi primer pensamiento fue decir no. Pero, en esta ocasión, me dije voy a ver... y llegué y claro que ví. NINGÚN CHICO/A QUE VÍ ALLÍ TENÍA PORQUE ESTAR EN ESE AULA. Y por supuesto que lo dije bastante clarito y sobre todo, con argumentos y proponiendo otra forma de organización inclusiva.

Y un "detallazo" que no puedo dejar de contaros y que aún a día de hoy, cuando lo recuerdo, se me acelera el corazón. 

El día antes de venirme para Sevilla, el equipo directivo me dijo: queremos darte una sorpresa que te gustará: el año que viene ese aula PCA desaparece, ya vamos a estudiar la forma en la que lo vamos a hacer. 

NO PUEDO ESTAR MAS FELIZ Y SATISFECHA CON ESTA EXPERIENCIA QUE RECOMIENDO, PERO EL DÍA DEL CURSO QUE VIENE QUE TODOS LOS CHICOS/AS ESTÉN EN LAS AULAS ORDINARIAS Y ESE ESPACIO RECONVERTIDO, en un aula de teatro o en taller de marionetas o sombras chinescas, o lo en que sea... estaremos todos/as mas cerca de SABER que no sólo es posible, sino que cuando se quiere, se puede y se consigue y además conoceremos una forma de hacerlo.



¡SEGUIREMOS COMPARTIENDO DOCENCIA!


¡SEGUIREMOS QUERIENDO!

¡ANIMAROS!

martes, 14 de abril de 2020

¿CÓMO DEBEN SER LOS PRIMEROS DÍAS DE LA NUEVA VUELTA AL COLE?

¿CÓMO DEBEN SER LOS PRIMEROS DÍAS DE LA NUEVA VUELTA AL COLE?




Estamos a mediados de abril y yo, como la mayor parte de la sociedad me pregunto:

.¿Cuándo volverá la normalidad a nuestra vida cotidiana?
.¿Qué estamos aprendiendo de todo lo vivido y sentido para que nuestro presente y futuro nos lleve a vivir en un mundo mejor?
.¿Cómo tenemos que volver a enfrentarnos a la vida en nuestro futuro inmediato?
.¿Para qué nos están sirviendo a nivel social y personal tantos cambios, miedos, sufrimiento...?

Mi listado de preguntas es bastante largo y cambia según el día. A veces, trato de ir aportando respuesta a algunas de ellas y otras veces, no sé si encontraré alguna vez una respuesta. 

Pero hay una cuestión que me acompaña desde que comenzó el estado de alarma: 


¿Cuándo y cómo 
será la nueva vuelta al cole? 

Esta cuestión no ha dejado de preocuparme ni un solo día desde que comenzó este largo y eterno confinamiento, aunque mi situación personal esté siendo compleja y yo, ya esté de #jubiloeducativo.

A mí no me inquieta tanto el cuándo se va a volver (que imagino que será cuando haya plena seguridad de que no hay ningún problema relacionado con la salud) sino la forma en la que se va a hacer la acogida del alumnado en la nueva vuelta, ya sea en este curso o en el que viene. 


Tengo muy claro que en esta ocasión va a ser una vuelta al cole ÚNICA y espero que irrepetible porque deseo de corazón, que jamás nos volvamos a ver en una situación tan complicada e inesperada como ésta.

Seguimos en estado de alarma y en guerra, sí, en guerra. Esta es la palabra que define para mí, la situación que estamos pasando a nivel nacional y mundial. Una guerra, que al contrario que otras, en la que se escucha con pánico el estrepitoso ruido de la muerte a través de los bombardeos y los proyectiles, es silenciosa y casi muda. Un silencio al que no creo que podamos acostumbrarnos jamás, porque necesitamos escuchar la risas, las conversaciones compartidas, las carreras de los chicos/as jugando...

En esta guerra vivimos el aislamiento personal y social que se ha apoderado del mundo, de nuestro mundo. Hemos de admitir que esta guerra nos ha sumido en la inseguridad, en la tristeza, en la desconfianza, en la pena y un largo listado de actitudes y sentimientos que duelen muchísimo; pero de la misma manera, también, está potenciando valores y sentimientos como la responsabilidad individual, colectiva, social, la admiración, la solidaridad, la ayuda al otro, el ocuparse y preocuparse por la salud en todos los campos incluido el emocional, la cooperación, el trabajo en equipo...

El pasado día 4 de marzo estando dentro de mi casa, me sorprendió un estruendoso ruido que identifiqué con un avión que volaba muy bajo y tengo que decir, que me intranquilizó y me dio miedo. Salí corriendo al jardín y en seguida me pude dar cuenta que eran cazas del ejército. Al escuchar su atronador ruido y al verlos pasar volando tan bajo por encima de nuestras casas, recuerdo que hice el gesto inconsciente de taparme los oídos y agacharme. 

Me pareció eterno el tiempo que estuvieron pasando por allí y eso, que no creo que llegara a una hora. Luego me enteré que era un ensayo de helicópteros y cazas del Ejército del Aire en la base de Tablada en Sevilla, en el que los pilotos realizaban ejercicios preparatorios para una exhibición que se celebró el sábado 7 de marzo durante la regata de globos aerostáticos.

Ambos días cogí mi cámara y grabé lo que veían mis ojos y escuchaban mis oídos. Escuchar ese ruido tan intenso y desagradable me hacía imaginar a las personas y sobre todo a los niños/as, que viven durante años, cada día, esos sonidos aterradores de los cazas cruzando por encima de sus cabezas, esperando escuchar la explosión de las bombas y con la inseguridad del lugar en el que se producirá la destrucción y la muerte. 



Esta situación, que puso lágrimas en mis ojos, me llevó al hermoso país de Siria y recordé la mirada de las personas, adultos y niños, sus vidas cotidianas y sus ganas de vivir. Un país que había recorrido en el verano de 2008 y que me fascinó. El 15 de marzo de 2011, comenzó esta guerra que continúa. Ya han pasado nueve largos años y no parece tener fin. El día que comenzó y que recuerdo perfectamente, un trozo de mi corazón de rompió y aún no he conseguido sanarlo.

Y si yo lo estaba pasándolo tan mal sabiendo que era un evento recreativo, por un tiempo corto y finito, me preguntaba una vez más: ¿Cómo lo están pasando los chicos y chicas que han nacido durante estos nueves años de guerra y la viven cada día? ¿Hay derecho a que las personas se jueguen sus vidas para salir de la guerra y la pierdan en el camino? ¿Qué sucede con las personas que no pueden o no las dejan salir de la guerra? 

Después de esta experiencia con los cazas de principios de marzo, llegó el estado de alarma y comenzó nuestra guerra particular. Esta vez no hacía falta aviones, ni bombas, ni ruido y creo que por una vez en la vida, TODOS/AS LAS PERSONAS estábamos expuesta a un enemigo nuevo, todos/as éramos vulnerables a él y por una vez TODOS/AS IGUALES ante el enemigo que no distingue de edad, sexo, posición social... aunque algunos/as personas por sus situaciones personales, tienen más probabilidades de pasarlo peor que otros/as y así está sucediendo.

Nosotros/as ahora estamos en nuestra guerra, no podemos escapar de ella. No podemos salir de casa y tenemos la inseguridad permanente y el miedo de que el maldito virus nos atrape a nosotros, a nuestra familia, amigos... Vivimos nuestra guerra y sentimos sus efectos a corto plazo y también lo haremos a largo plazo, en el presente y en el futuro inmediato.

A mí, particularmente, me está haciendo reflexionar muchísimo y espero que también lo esté haciendo toda la humanidad. Por suerte, nosotros seguimos contando con posibilidades de ir a comprar comida, medicamentos, tenemos hospitales... Pero yo he podido vivir personalmente, como teniendo dinero para comprar y comida para comprar, he tenido que racionar productos básicos como la leche, frutas, etc, porque yo no podía salir de mi casa. Puedo perfectamente imaginar lo que supone no tener dinero o tener dinero y que no se pueda comprar comida. Aprendamos por favor, de estas vivencias.

Seguro que al igual que me está pasando a mí, habrá múltiples experiencias que nos estarán haciendo a todos/as PONERNOS EN LA PIEL de las personas que viven y padecer las guerras, COMPRENDER y COMPRENDERLOS y sobre todo, VOLVER LA MIRADA a lo que antes y nunca hemos querido ver.

La mirada con la que contemplo la situación actual me hace estar muy inquieta y con mucho miedo al pensar en la vuelta al cole. En estos tiempos hemos cambiado la forma de "dar clase" y hemos pasado de dar clase de forma presencial, a dar clase a distancia, hemos ido viendo, leyendo, escuchando... de todo, como ya comenté en la entrada titulada: Educación cooperativa. Educación personalizada. Educar en tiempos de crisis.

Cada día que pasa, me produce más desasosiego e intranquilidad pensar en cómo, cuándo y en qué curso están pensando que sea la vuelta al cole y sobre todo, me preocupa y mucho, como deben ser los primeros días de la nueva vuelta al cole, con todo lo que ello va a conllevar, por lo extraordinario de esta situación.



Espero y deseo que esta vez sí pensemos en la EDUCACIÓN INTEGRAL de cada persona con sus diferencias. Creo que ya va siendo hora de reflexionar y analizar sobre lo que ha ocurrido con el sistema educativo que tenemos, tanto en la situación de cotidianidad de hace dos meses, cómo en la situación extraordinaria en la que ahora nos encontramos inmersos. Debemos aprender a #EducarenTiemposdelCoronavirus y sobre todo, después del coronavirus. Estoy hablando de EDUCAR porque creo que ya ha llegado el momento de la BUENA EDUCACIÓN.

Creo que es vital e importantísimo que en la vuelta al cole tengamos muy en cuenta:

1. Cómo va a trabajar cada Comunidad Educativa alumnado, profesorado y familias la vuelta de nuevo al cole, después de haber vivido en estado de alarma y en guerra, durante todo este tiempo. 

Cada Comunidad Educativa es diversa y tiene unas características propias que TIENEN QUE SER TENIDAS EN CUENTA. No vale la homogenización del "café para todos", es decir, tenemos que personalizar las actuaciones y propuestas a realizar en cada Centro Educativo, para atender a sus necesidades concretas.

2. ¿En manos de quién o quienes se dejarán esas intervenciones? ¿Nuevamente cada maestro/a intentará, como buenamente puede y sabe, resolver la situación o se trabajará cooperativamente con unas buenas propuestas que tengan en cuenta las múltiples situaciones y vivencias acontecidas?:

.La enfermedad propia y/o de la familia y sus consecuencias.
.La hospitalización, ambulancias, sirenas...
.La muerte de familiares, amigos, conocidos...
.Confianza de las familias a la hora de asegurarse de que la salud de sus hijos no está en peligro al ir a la escuela.
.La economía de guerra.
.Consecuencias económicas de las familias, la pérdida del trabajo...

3. ¿Cómo se hará una intervención y gestión eficaz con todo lo relacionado con: 

.Estrés postraumático del alumnado, profesorado y familias.
.Síntomas como el miedo, la apatía, la desconcentración, la intranquilidad, la angustia, etc.
.Estar encerrados sin salir de casa durante tantos días, y de un día para otro, será posible ¿volver a estar cinco o seis horas nuevamente encerrados en las aulas, sentados, quietos, concentrados y trabajando?
.La vuelta al recreo ¿qué pautas seguirán?. 


4. ¿Qué roles y funciones van a tener los Orientadores, Equipos de Orientación, los EOE, etc ¿ORIENTARÁN? ¿Y la inspección, los Equipos Directivos, los expertos, los equipos docentes...?

Va a ser fundamental crear equipos de trabajo multidisciplinares capaces de trabajar transversalmente centrándose en CADA PERSONA para orientar, guiar, acompañar... 

5. ¿Cómo se va a afrontar el proceso enseñanza-aprendizaje en esa vuelta? ¿Qué criterios se seguirán? ¿Fomentarán la igualdad de oportunidades y no se crearán situaciones de injusticia social y se seguirán vulnerando los derechos de todas las personas?

En este tiempo de confinamiento estamos viendo la descoordinación y los errores cometidos, de la misma forma que somos consciente, también, del gran esfuerzo personal y profesional de muchos docentes. Estamos viendo como "nuestro hogar" es la escuela particular de cada familia, como las familias están con los chicos/as realizando las tareas y el profesorado colaborando, participando y guiando en la distancia. Esto está posibilitando EDUCAR conjuntamente familia-docente. Estamos viendo cómo los hermanos/as están aprendiendo unos de otros y estoy segura que comparten ayuda en las tareas y de alguna manera, trabajan en equipo. Sé que hay hermanos mayores que no pueden hacer sus tareas hasta que no han ayudado a los más pequeños.

De los errores cometidos debemos aprender, para que en la vuelta al cole los procesos enseñanza-aprendizajes puedan crear oportunidades de desarrollo a partir del "punto de partida personal de cada alumno/a". 

Ahora no es el momento de quedarnos otra vez en el diseño del envoltorio, sino de elaborar un potente Sistema Educativo que sea rico para todos/as.


Antes de la pandemia nuestro sistema educativo ya tenía una gran brecha por la que se "perdían" muchos alumnos/as. En esta nueva situación, aún no sabemos con certeza qué está ocurriendo, pero es seguro que muchos alumnos/as se están quedando atrás, por motivos diversos y no me estoy refiriendo precisamente a la "realización de deberes". 

Con la vuelta al cole, seremos conscientes de las pérdidas y las carencias a las que una parte del alumnado tendrá que enfrentarse. Necesitaremos tiempo para conocer, analizar y poder ayudar a compensar dificultades. 

Cuando podamos un rosal en invierno, todos sabemos que para ver salir la primera rosa, tenemos que esperar hasta la primavera. Ese es el tiempo que necesita la naturaleza para seguir su ritmo vital. 

El día 15 de marzo se podó, de un día para otro, la vida cotidiana que todos/as teníamos y tuvimos que comenzar otra muy distinta: pasamos a renunciar a la libertad de movimiento, a dejar de manifestar los afectos por seguridad sanitaria, a no poder estar en compañía de familia y amigos, a ir a trabajar con miedo o a quedarnos en casa sin trabajo, etc.

La inseguridad se ha apoderado de nosotros/as, a veces, incluso miramos con recelo a las personas con las que nos cruzamos. Por responsabilidad mantenemos una distancia con los demás, y esa distancia sólo nos permite intuir su mirada. Estas situaciones son duras y llegará el momento en el que todos/as tendremos que trabajarlas para superarlas.

Estoy segura, que sea cuando sea la vuelta al cole, necesariamente tiene que:

.Haber una LEGISLACIÓN CON NORMAS GENERALES, CLARAS Y FLEXIBLES, que permitan dar solución a cada situación o dificultad concreta. Cada centro y cada aula, a partir de su contexto y de sus características singulares, tendrá que ajustarlas, para que esta situación vivida se convierta en un VALOR, en una OPORTUNIDAD de transformación y avance y no en una dificultad.

.Haber un periodo de adaptación a la nueva situación.

.Estructurarse un gran plan que permita enfrentarse a las pérdidas y carencias sufridas por el alumnado más vulnerable en todas las facetas de su vida (personal, social, educativa...) con el objetivo de ayudar a superarlas, contando con todos los recursos necesarios, sean del tipo que sean.

.Hacerse un trabajo sistemático y coordinado en emociones, sentimientos y valores que permitan trabajar la salud mental, emocional, psicológica y los sentimientos del alumnado, profesorado y familias.

.Posibilitar tiempos y espacios que permitan la expresión de sentimientos y emociones a través de la creatividad, el arte, la música, las performances, los teatros...

.Partir de los APRENDIZAJES INTERIORIZADOS por cada alumno/a, para a partir de ellos, poder ajustar la propuesta curricular, la metodologías inclusivas, la evaluación equitativa...

Esta vez NO PODEMOS DEJAR LOS SENTIMIENTOS Y LA VIDA en la puerta del instituto antes a entrar a clase cada día. Esta vez no. Ahora es otro momento, el MOMENTO DE LA PERSONA Y SU EDUCACIÓN INTEGRAL. 


Ahora tenemos que construir entre todos/as la vuelta a LA NORMALIDAD y recuperar la ESPERANZA, la ALEGRÍA Y LA SALUD en todas sus dimensiones. La Educación y la Escuela tiene en deber de asumir ese gran reto con decisión y valentía.

Durante algún tiempo tendremos que seguir gestionando las múltiples cuestiones que van a ir apareciendo con el paso de los meses:

-¿Cómo hemos vivido la perdida de nuestra vida durante este tiempo?
-¿Qué ha supuesto perder nuestra zona de confort?
-¿Cómo y cuándo  empezaremos a sentirnos seguros/as y perder los miedos?
-¿Cómo se han visto afectadas nuestras emociones y sentimientos al tener que explicar a nuestra madre o a nuestro hijo/a que no puedes comer en la misma mesa con ellos, que no puedes darle un beso de buenas noches, que ni siquiera puedes estar en la misma habitación con ellos?

Con toda seguridad, continuaremos ampliando nuestro vocabulario con palabras, ideas y conceptos nuevos, que hemos aprendido y que seguiremos aprendiendo, comprendiendo, asimilando y poco a poco, los iremos encajando en este nuevo puzzle vital: pandemia, curva, estado de alarma, coronavirus, vacuna...

La escuela debe tener un papel destacado en esta fase del conocimiento porque a partir de ella, se podrá avanzar en comprensión, reflexión, análisis, prevención, sacar conclusiones, etc. 

Hacer un buen APRENDIZAJE de lo ocurrido, debe formar parte de la terapia colectiva que nos hará SANAR Y SEGUIR VIVIENDO CON CALIDAD DE VIDA PERSONAL Y SOCIAL.

Por tanto, no es tiempo de carreras de velocidad,  ni de improvisaciones, sino de empezar bien y con muy buena base, la larga carrera de fondo que nos espera y que nos permitirá volver en el menos tiempo posible a: 

-La normalización.
-Ritmo circadiano. 
-Nuestros hábitos, costumbres y rutinas.
-Recuperar nuestras vidas cotidianas.

Encarar el presente con APRENDIZAJE, ESPERANZA Y FUTURO, tiene que ser una apuesta firme y decidida. En ella estoy segura que ningún chico/a se va a quedar atrás, porque quizás éste sea el MEJOR MOMENTO Y UNA EXCELENTE OPORTUNIDAD para encarar con decisión el CUMPLIMIENTO DE LOS DERECHOS DE TODAS LAS PERSONAS. (CRPD)

Algunos intelectuales, escritores, periodistas, filósofos, profesorado, instituciones, organismos internacionales... están realizando aportaciones, reflexiones y análisis muy interesantes sobre el momento que vivimos, sobre la pandemia o la vuelta al cole. Os recomiendo y os invito a seguirlas en las redes sociales, blog, artículos, grupos... Quizás sus propuestas puedan ayudarte también a seguir conformando tu opinión y a compartir tus aportaciones. Juntos/as y de forma cooperativa, avanzaremos mejor y mucho más rápido.

-El Comité de los Derechos del niño NNUU advierte del grave impacto físico, emocional y psicológico del COVID en los niños y pide a los Estados que tomen medidas. 9-4-20. Plataforma de Infancia.

-Volver a clase: una propuesta de desescalada educativa. Manuel José Anguita. 10-4-20. eldiario.es

-Al lío. Manuel Jesús Fernández. 12-4-20. Blog.

-Salvar la vida. Pero toda la vida. José Antonio Jiménez. 13-4-20. Blog.

-El ministerio propondrá a las Comunidades que la tercera evaluación tenga carácter compensatorio. 13-4-20. magisnet.com

-La ONU insta a tener muy presente a la infancia con discapacidad en la gestión de la pandemia. 13-4-20. sevimedia.es

Para terminar esta entrada os dejo la reflexión de un gran filósofo al que admiro, Edgar Morín. Quiero seguir ofreciendo mi colaboración y ayuda incondicional para conseguir la construcción de la #Sociedadiversa y dar las GRACIAS INFINITAS a todos los sectores de la sociedad que de forma particular, a través de colectivos, asociaciones e instituciones... no dejan de trabajar ni un solo día, en esa construcción.


CONSTRUYAMOS ENTRE TODOS/AS UN BUEN FUTURO. 

AHORA ES EL MEJOR MOMENTO.

¿TE ANIMAS  A TRANSFORMAR Y CAMBIAR?

¿QUÉ VAS A HACER TÚ?

martes, 7 de abril de 2020

QUÉ SUERTE TENGO. YO NUNCA VÍ LAS ETIQUETAS. ¿Y TÚ?

QUÉ SUERTE TENGO. 
YO NUNCA VÍ LAS ETIQUETAS.
¿Y TÚ?



Cada acontecimiento que vivimos, sentimos y que nos sucede en nuestra vida diaria a lo largo de los años, acaba marcándola de forma definitiva. Somos el recorrido de la vida que hacemos en nuestro caminar diario, aprendiendo y desaprendiendo a... 

A mí me tocó nacer en un maravilloso pueblo del sur de España, con el bello nombre de Almonte cuya raíz es árabe. Según tengo entendido, alguna vez se llamó o lo llamaron Alistogi, aunque no recuerdo exactamente el porqué de ese término, pero me gusta cuando lo pronuncio. Investigaré porque tengo mucho interés en esta parte de mis recuerdos. 

Siempre he sido, soy y seré muy inquieta, curiosa, preguntona, algo cabezota (que me hace no rendirme casi nunca), me apasiona el arte, la cultura, los viajes, ser maestra, ver más allá de lo que miro, compartir... 

En esta etapa de mi vida, quiero vivir y sentir como mi corazón "quiere". Así que, como puedes ver, no soy nada fácil, pero ya me tengo bastante asumida y las personas que me quieren y que quiero lo hacen/mos, de forma incondicional. 


Hacía mucho tiempo, quizás desde que comencé a publicar en mi primer blog, que pensaba que podría ayudar a las nuevas generaciones de docentes, contando mi recorrido en los últimos 40 años en el mundo de la educación, porque en esos años hemos caminado muchísimo por caminos angostos, encharcados, complejos, con múltiples leyes educativas y mentalidades contrapuestas en cuanto al concepto de educar, educación y la mejor forma de educar para crear entre todos/as, un mundo mas justo, solidario y mejor. 

Pero esa idea siempre se iba posponiendo, hasta que  hace cinco años, el lunes 9 de febrero de 2015, publiqué mi primera entrada titulada: "La magia de la felicidad #siemprefuimaestra" en el blog que acababa de abrir, titulado "Siempre fui maestra".


En él, comencé a desgranar capítulo a capítulo mi primera infancia, los primeros años en la escuela y cómo las experiencias vividas y sentidas dentro y fuera de la escuela, habían ido forjando a la maestra que soy hoy y que año tras año, ha ido creciendo en lo personal, social, cultural, laboral...

Estaba muy contenta porque al fin, había encontrado el tiempo y el momento de comenzar esta aventura que cada día me gustaba más. Durante los 20 meses que pasaron desde que escribí la bienvenida y un pequeño prólogo hasta el noveno capítulo que publiqué el 13 de noviembre de 2016, disfruté cada segundo buscando las imágenes, buceando en mis recuerdos, escaneando documentos, investigando...

A partir de ahí el blog quedó parado en el sexto de bachiller. Desde entonces muchas han sido las veces que me han preguntado ¿por qué no lo continúas? ¿decidiste dejarlo?. La respuesta invariablemente siempre ha sido la misma: ese blog lo continuaré, porque quiero ir desgranando el lento caminar, año tras año, curso tras curso, de mis años de docencia. Quiero seguir contando y mostrando las experiencias y las evidencias que tengo guardadas como bellos tesoros de todos y cada uno de los cursos y los centros educativos en los que he trabajado y de todo el alumnado con el que he tenido la inmensa fortuna de trabajar.

Y me siguen preguntando... pero... ¿y ese parón desde finales de 2016?. La respuesta es bastante simple. Cuestión de prioridades y cierto es, que desde entonces, todo mi tiempo y mis energías, las he tenido que poner en lo que yo llamo "LA CAUSA" que no es ni más ni menos que LA LUCHA POR LA INCLUSIÓN Y POR LO DERECHOS DE TODAS LAS PERSONAS.

Quizás todo lo publicado desde el 2016 en adelante, sea la parte que ya todos/as conocéis: publicaciones en múltiples blog, canales de Youtube, redes sociales, campañas, vídeos de concienciación, formación, entrevistas...

Así pues, espero y deseo con impaciencia el día en el que por fin tengamos construida la #Sociedadiversa y todas las escuelas sean inclusivas, y poder retomar de forma sistemática, esta maravillosa historia que tengo tantas ganas de compartir con los maestros/as PVC. Mientras tanto, tal vez ahora, en esta etapa de #JubiloEducativo, pueda comenzar a hilar algún capítulo.

Pero esta entrada no es para contaros esta historia, sino para compartir con todos/as vosotros/as la inmensa suerte y fortuna que me ha dado la vida:


 YO NUNCA VÍ LAS ETIQUETAS.



Hace tan sólo dos días, mi madre me comentaba un capítulo de la vida de hace muchos años en nuestro pueblo, que había olvidado por completo y que puso una cascada de lágrimas a rodar por mis mejillas.

Ella recordaba perfectamente como una familia que vivía en la calle paralela a la nuestra y que tenía (como se decía antes) "tres hijos tontos". Recuerda perfectamente cómo se llamaban y lo que acontecía con ellos cuando salían a la calle. En ese instante regresé a aquellos años y recordé como los chicos/as corrían detrás de ellos diciéndoles palabras que no voy a reproducir. Yo recuerdo que alzaba mi mirada de niña pequeña y los miraba y sólo veía a unas personas que me parecían algo peculiares y diferentes, pero nada más. Recuerdo con mucha pena lo que me molestaba ver la actitud que tenían con ellos. 

Yo nunca tuve la suerte de estar en una escuela diversa y compartir alma con personas diferentes, pero sí he vivido muchas experiencias y situaciones, que vistas con ojos de niña, no podía entender y que marcaron y fueron labrando en mí, a la maestra que soy. Algunas experiencias de favoritismo, desigualdad, injusticia, etc, las he ido recogiendo en los nueve capítulos de mi blog.

Mi verdadera experiencia con el mundo de las etiquetas comenzó con mi llegada al Centro de Educación Especial Aspapronias en el curso 1981-82. Unos años muy oscuros con unos diagnósticos en los que se leían algunas frases y párrafos, como si verdaderamente no se estuvieran refiriendo a personas. Yo sufrí mucho al principio, en los primeros meses de enfrentarme a esa situación de segregación, pero enseguida decidí que mis energías las iba a emplear en aprender y luchar para que esa situación cambiara.

No puedo decir que mi primer impacto al llegar al centro no me dejara totalmente desubicada y me hiciera abrir los ojos a una realidad que para la gran mayoría de las personas, era inexistente. Pero también descubrí desde el primer día, que me daba exactamente igual lo que ponían "esos papeles", porque después de leerlos, descubría que generalmente nada tenía que ver con lo que yo veía cuando miraba a los chicos/as, hablaba con ellos, jugábamos, reíamos, etc. Siempre ví, sentí y traté de entender y comprender a cada uno de ellos/as cada día, porque cada día, era una nueva aventura diferente.  

Pepito, Rafa, Ana, Manolo, Dani, Manolito, Carmelo, Mª Ángeles... eran unos chicos/as con ganas de aprender y comunicarse y eso jamás lo leí en ninguno de esos papeles que los etiquetaban.

Y si ya en el Centro Específico no veía las etiquetas, ¿os podéis imaginar lo que pasaba por mi cabeza cuando se empezó masivamente a desintegrar a alumnado que hasta entonces estaba en las aulas ordinarias y ponerles etiquetas para llevarlos a las aulas de Educación Especial que se empezaban a abrir en los centros ordinarios en los curso 1984, 1985...?

Difícil, muy difícil para mí, pero tengo la gran alegría de que siempre los miré y los ví como las personas que eran, comprendiendo siempre su diversidad y luchando porque se les viera por lo que eran y no por lo que alguien había dicho que eran.

Y un buen día, ya en el colegio Lepanto en la década de los 90, me encontré con un chico que siempre está en una parte muy importante de mi corazón y que ya lo conocéis, porque en más de una ocasión, he hablado de nuestra experiencia juntos.

Un chico que estaba en Educación Infantil, que agredía a sus compañeros/as y nadie entendía porqué lo hacía. El primer día que empezamos a trabajar juntos, él me miró a los ojos, me agarró de la mano y señaló los números que había en la pizarra intentando pronunciarlos. En ese instante, él y yo comprendimos perfectamente que ambos nos habíamos visto con la mirada del cariño y que nada iba a ser como antes.   

Hace unos días, buscando unos antiguos CD de sesiones prácticas de psicomotricidad, me encontré con éste CD de Bimodal del año 2000 (han pasado 20 años) con el que ambos aprendimos juntos a comunicarnos y que trabajábamos en el único ordenador el colegio que era el del equipo directivo.



Yo como os estoy contando no ví su etiqueta, que primero fue una y luego otra. Unos años después, le colocaron una, desde mi punto de vista tremendamente injusta y desacertada que lo llevó de estar integrado en un centro ordinaria en un aula ordinaria de Primaria, a un aula específica de autismo en otro centro y con alumnos/as sólo de infantil. 

Y seguí sin ver la etiqueta con la que llegaba una hermosa chica rubia de ojos claros a 1º de ESO al IES Ítaca. Ambas llegábamos nuevas al instituto ese año. Nada fue fácil. Pero cada paso que daba, cada obstáculo que superaba era un triunfo para ella, para sus compañeros/as, para el profesorado y para su familia. Como digo, no fue fácil ni para ella, ni para sus compañeros/as ni para el profesorado, acostumbrado hasta entonces, a NO VER la diversidad, ni a convivir con la diferencia.

Hay otra etiqueta que también tengo la suerte de no ver porque cuando miro, veo a la persona y sus necesidades, sus capacidades, sus oportunidades. Me refiero a las altas capacidades. Por mi experiencia a lo largo de las décadas, he podido comprobar que en cuanto TODOS/AS dejamos de comparar, de separar, de rebuscar y nos dedicamos a ver las capacidades, a incluir, a fomentar la diversidad como un valor, llega el momento, en el que las etiquetas simplemente desaparecen, dejan de existir.

Juan es simplemente Juan. Un chico maravilloso que da unos abrazos muy cariñosos, que hace teatro aunque le cuesta vocalizar a veces, que corre muchísimo, que es cabezota... vaya, que Juan es así y lo vemos cómo lo que es: "Juan", y no vemos a "Juan el chico con Síndrome de Down".

Por suerte, en todos estos años, cada vez me he ido encontrando con más personas en todos los sectores de la Sociedad, que ya no VEN las etiquetas sencillamente porque muchas de ellas ya han hecho el cambio de mirada necesario, para poder gritar fuerte y claro: FUERA ETIQUETAS.

La primera vez que de forma simbólica y públicamente rompimos etiquetas fue en un acto muy emotivo y mágico para mí. Fue en la presentación de mi libro. En ese momento sentí, cómo si una especie de magia, cimbreara los corazones de las personas que las rompían y que verdaderamente habían descubierto lo maravilloso que es ver la diferencia.



Desde entonces, cada día vamos rompiendo más y más  etiquetas en más eventos, actos, formaciones, campañas... sensibilizando sobre la importancia que tienen las etiquetas y sus nefastas consecuencias.

Yo ahora he decidido comenzar siempre mis formaciones prácticas con el profesorado, haciendo una dinámica en la que fijo una "norma" de entrada al aula y todo el profesorado que no la cumple, lo etiqueto. Una forma simple y efectiva de que visibilicen y sientan lo que le ocurre en la escuela y en la vida, a las personas diferentes.





Claro está que empezamos la sesión etiquetando y siempre la terminamos rompiendo las etiquetas.




Y tú cuándo miras ¿ves a las personas o sus etiquetas?



¿Qué haces con las etiquetas?
¿Para qué te sirven?



Estaría muy bien que este tema de las etiquetas se trabajara de forma transversal y sistemáticamente dentro y fuera de los centros educativos con compromiso y responsabilidad.

Sería una idea estupenda que aprovecháramos este momento de #EducarenTiempodelCoronavirus, para plantearnos acciones conjuntas y globales que nos lleven a ELIMINAR TODO TIPO DE ETIQUETAS y QUE TRABAJEMOS Y LUCHEMOS JUNTOS/AS POR LOS DERECHOS DE TODAS LAS PERSONAS EN SU DIVERSIDAD.

Os dejo algunas propuestas que ya hemos realizado, con el objetivo de que quienes queráis, podáis replicarlas. 

Estoy segura que todo el profesorado, las familias, las asociaciones, las instituciones... van a encontrar formas EFECTIVAS y CREATIVAS de eliminar las etiquetas para siempre, como haremos con este maldito virus.





-Campañas de concienciación. Compromiso con la diversidad. #FueraEtiquetas.



-Campaña: ¡¡¡Fuera Etiquetas!!!